El término seguridad funcional se refiere a la parte de la seguridad global de un sistema consistente en que sus componentes o subsistemas eléctricos, electrónicos y programables con implicaciones en materia de seguridad respondan de forma adecuada ante cualquier estímulo externo, incluyendo errores humanos, fallos de hardware o cambios en su entorno.

Con la complejidad de los sistemas electrónicos aumenta también el número de posibles errores. Por ello, la serie de normas IEC-61508 establece el uso de diversos métodos para evitar errores sistemáticos (de especificación, implementación, etc.) y para la recuperación segura ante averías y fallos de funcionamiento (a menudo debidos a fenómenos físicos o un manejo inadecuado). El objetivo último es minimizar el riesgo de lesiones y otras consecuencias.

La seguridad eléctrica, así como la protección ante incendios y radiológica, entre otros, no se engloban dentro de la seguridad funcional.

En la industria del automóvil, la seguridad funcional del sistema electrónico es vital. Por ello, la electrónica de los vehículos necesita ser certificada según el estándar ISO-26262, una adaptación del IEC-61508 cuyo objetivo es asegurar que se cumplen todas las regulaciones relevantes.